Aviso de privacidad
Última actualización: 21 de julio de 2026
Este documento explica qué datos personales recoge Adelanto Directo, para qué los usamos, con quién los compartimos, dónde los guardamos, cuánto tiempo los conservamos y qué puedes pedirnos en cualquier momento. Está escrito para que lo entienda el dueño de un negocio, no solo un abogado.
Se rige por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales del Ecuador (LOPDP, Registro Oficial Suplemento 459 del 26 de mayo de 2021) y su Reglamento General.
1. Quién responde por tus datos
El responsable del tratamiento es Adelanto Directo, que opera en adelantodirecto.com.
La compañía todavía está en proceso de constitución. La ley nos obliga a publicar aquí la razón social, el RUC, el domicilio legal y el teléfono del responsable. Todavía no existen, y preferimos decírtelo antes que publicar datos que no son ciertos. Los publicaremos en esta misma página apenas la compañía quede inscrita.
Mientras tanto, el canal oficial para cualquier asunto sobre tus datos personales es privacidad@adelantodirecto.com, y respondemos dentro de los plazos que fija la ley.
2. Qué recogemos, y en qué momento
Depende de qué estés haciendo. Estas son todas las situaciones.
Las herramientas gratuitas (/cobrar y /calculadora)
Puedes usarlas sin cuenta y sin darnos tu nombre. Mientras solo mires, no guardamos nada que te identifique.
- En Ver quién te debe subes tus facturas electrónicas o pegas la clave de acceso de 49 dígitos. Consultamos esa clave con el SRI para traer la factura. El análisis vive solo en tu navegador y en la memoria del servidor mientras dura la visita. No lo guardamos.
- En Calcular mi factura escribes un monto y un plazo. Mientras solo calculas, esos números no salen de tu navegador y de la memoria del servidor. Si después pides una oferta, el cálculo que tenías en pantalla se guarda junto con tu contacto: el monto de la factura, el plazo, cuánto recibirías hoy, cuánto costaría y el equivalente mensual. Antes decíamos que esos números no se guardaban en ningún momento, y no era cierto: viajan con el formulario de oferta.
- En el simulador para contadores escribes tres cantidades. No hay ningún formulario de datos personales en esa página y no guardamos nada de lo que escribes ahí.
Solo guardamos algo cuando tú marcas una casilla y la envías. Hay dos casillas distintas, y hacen cosas distintas:
- Guardar tu seguimiento. Guardamos tu nombre, tu correo y las facturas de tu análisis (clave de acceso, nombre de quien te debe, monto, fecha de emisión y de vencimiento, y si ya cobraste), para que sigan ahí cuando vuelvas. También queda tu contacto para que podamos hacerte una oferta.
- Pedir una oferta. Guardamos tu nombre, tu correo y, si los escribes, tu teléfono y tu RUC. Junto con eso guardamos un resumen de lo que la herramienta calculó: cuántas facturas, cuánto te deben en total, cuánto está vencido, cuánto podrías recibir hoy y, si marcaste una factura en particular, la clave de acceso de esa factura. Si llegaste por el enlace de un contador, guardamos también de quién era ese enlace.
Cuando guardas tu seguimiento, tu navegador conserva un código aleatorio en el almacenamiento local del dispositivo. Ese código no dice nada por sí solo: sirve para reconocer tu seguimiento cuando vuelves, sin pedirte contraseña. El botón de olvidar el seguimiento lo borra.
Cuando creas una cuenta
Si te registras como proveedor pedimos el RUC de tu empresa, su razón social, tu correo y una contraseña. Si te registras como contador o asesor pedimos tu nombre, tu cédula o RUC, tu teléfono, tu correo y una contraseña. La contraseña nunca se guarda tal cual: guardamos un resultado matemático del que no se puede recuperar la original.
Cuando verificamos tu identidad (KYC)
Antes de comprar una factura la ley nos obliga a saber con quién estamos tratando. Para eso guardamos el nombre y la cédula del representante legal de la empresa, y el resultado de nuestra revisión: si la cédula es válida, si apareció alguna coincidencia contra las listas de sanciones, quién aprobó o rechazó y por qué. El motivo de un rechazo se guarda escrito y se te envía.
Cuando registras una cuenta bancaria
Guardamos el banco, el tipo de cuenta, el número de cuenta, el RUC del titular y el archivo del certificado bancario tal cual nos lo entregas, porque es la prueba de que la cuenta es tuya. Guardamos también quién lo cargó, quién lo verificó y cuándo.
Cuando firmas un documento
Guardamos el archivo firmado completo (el contrato marco y la cesión de cada factura), su huella digital y el resultado de la verificación de la firma. Un documento firmado electrónicamente contiene el certificado de la persona que firmó.
Datos de personas que nunca visitaron el sitio
Esto es importante y poca gente lo dice. Cuando entra una factura al sistema, creamos automáticamente un registro de quien debe pagarla, con los datos que la propia factura del SRI contiene: identificación, razón social y, cuando están, dirección, correo y teléfono. Si el pagador es una persona natural, esa identificación es su cédula.
Esa persona no nos dio permiso ni nos conoce, y de todos modos tenemos datos suyos. Lo hacemos porque estamos comprando un crédito del que ella es la deudora, y porque la normativa de prevención de lavado nos obliga a revisar contra listas de sanciones a la contraparte que nos va a pagar. Esa revisión la hacemos solo sobre pagadores que son empresas, identificadas con RUC, porque son los únicos contra los que podemos financiar. Si el pagador es una persona natural, guardamos lo que la factura dice pero no la revisamos contra listas: no vamos a comprar esa factura, así que revisarla no tendría ninguna finalidad que la justifique. La base legal es el interés legítimo y el cumplimiento de una obligación legal, no tu consentimiento ni el suyo. Si eres una de esas personas y quieres saber qué tenemos sobre ti, escríbenos a privacidad@adelantodirecto.com y te lo decimos.
Datos técnicos
Guardamos una cookie de sesión para mantenerte con sesión iniciada. No usamos cookies de publicidad ni de analítica, no hay Google Analytics ni pixeles de redes sociales, y no vendemos ni cedemos datos a anunciantes.
Tu dirección IP se usa solo para limitar cuántas veces por minuto se puede usar un formulario público, y para eso vive unos minutos en la memoria del servidor. No la guardamos en la base de datos.
Sí llevamos una bitácora de las acciones importantes del sistema: quién aprobó qué, cuándo y por qué. Es una obligación de nuestra actividad y es la prueba de que los controles se cumplieron. No se puede editar ni borrar fila por fila: solo se le añaden líneas.
Esa bitácora sí lleva datos personales, y conviene que sepas cuáles. Casi todas sus líneas guardan el correo de la persona de nuestro equipo que hizo la acción. Además, cuando una revisión contra listas de sanciones arroja una coincidencia, la línea guarda el nombre que revisamos (que puede ser el de tu empresa y el de tu representante legal) y el nombre que apareció en la lista. Cuando un asesor se registra, la línea guarda su cédula o RUC. Y varias líneas guardan la clave de acceso de una factura, que contiene el RUC del emisor, el nombre del banco y los últimos cuatro dígitos de una cuenta, montos, y el motivo escrito a mano por quien aprobó o rechazó algo.
Hay una excepción deliberada: cuando pides que borremos tus datos, o que los corrijamos, o retiras tu consentimiento, la bitácora registra que lo hicimos y con qué detalle, pero no tu correo. En su lugar guarda un código derivado de él que no permite reconstruirlo. Así queda la prueba de que atendimos tu solicitud sin que el borrado deje tu dirección dentro del registro que lo documenta.
La bitácora tenía plazo indefinido y ya no. Se conserva diez años desde cada acción, el mismo plazo que la ley de prevención de lavado nos fija para los respaldos de una operación, y después se borra. Decíamos antes, en la tabla de plazos de la sección 4, que no llevaba tu nombre ni tu correo: eso era falso, y un registro permanente con nombres dentro es justamente lo que no podíamos seguir teniendo.
3. Para qué usamos cada dato, y con qué permiso legal
La LOPDP (art. 7) reconoce varias razones válidas para tratar datos personales. El consentimiento es una de ellas, no la única. Esto es lo que aplicamos en cada caso.
| Para qué | Con qué permiso legal | Qué significa |
|---|---|---|
| Guardar tu seguimiento de facturas | Tu consentimiento | Lo marcaste tú, y puedes retirarlo cuando quieras. |
| Contactarte con una oferta | Tu consentimiento | Igual: lo marcaste tú y puedes retirarlo. |
| Mostrarle a tu contador que eres cliente suyo | Tu consentimiento | Se pide aparte y se registra con fecha. |
| Tu cuenta, y ejecutar la compra de tus facturas | Relación contractual y medidas precontractuales | Sin estos datos no hay operación que ejecutar. No dependen de tu consentimiento y retirarlo no los borra. |
| Verificación de identidad, listas de sanciones y reportes a la UAFE | Cumplimiento de una obligación legal | Somos sujeto obligado en prevención de lavado de activos. No podemos dejar de hacerlo aunque nos lo pidas. |
| Datos de quien debe pagar la factura | Interés legítimo y obligación legal | Compramos un crédito contra esa persona y estamos obligados a revisarla. Usamos solo lo que la factura ya contiene. |
| Bitácora de auditoría y defensa ante reclamos | Obligación legal e interés legítimo | Es la prueba de que cada paso se hizo como debía. |
No usamos tus datos para nada distinto de lo que dice esta tabla. Si algún día queremos usarlos para otra cosa, te lo diremos antes.
4. Cuánto tiempo los guardamos
La ley exige guardar los datos solo el tiempo necesario para el fin que los justificó. Estos son nuestros plazos, categoría por categoría:
Los plazos largos no son decisión nuestra. Los diez años del expediente de una operación salen de la ley contra el lavado de activos, y los siete de las facturas salen de la normativa tributaria. Mientras esos plazos corren no podemos borrar esos datos aunque nos lo pidas, y te explicamos cuál es el motivo en cada caso. Guardamos lo que la ley nos obliga a guardar, nada más.
Los datos de las herramientas gratuitas son distintos: ninguna ley nos obliga a conservarlos, así que tienen el plazo más corto de todos y los borramos solos. Si nos pides que los borremos antes, se borran.
| Qué | Cuánto | Desde cuándo |
|---|---|---|
| Tu contacto en las herramientas gratuitas y tu seguimiento de facturas | 2 años | La última vez que lo usaste |
| Tu consentimiento, una vez lo retiras | 7 años | El día que lo retiras |
| Tu expediente de una operación cerrada: identidad, certificado bancario, documentos firmados y revisiones contra listas de sanciones | 10 años | El cierre de tu última operación con nosotros |
| Facturas y registros contables | 7 años | La emisión |
| Bitácora de auditoría | 10 años | Cada acción registrada |
Los 10 años del expediente salen de la ley de prevención de lavado de activos, que nos obliga como sujeto obligado. Los 7 años salen de la normativa tributaria. No son plazos que elijamos nosotros. Los 2 años de las herramientas gratuitas sí son criterio nuestro, porque ninguna ley nos obliga a guardar un contacto con el que nunca hicimos una operación.
Los 10 años de la bitácora de auditoría son el mismo plazo de prevención de lavado, porque una línea de la bitácora es la prueba de una operación. La bitácora sí lleva nombres, como explica la sección 2, y por eso tiene un plazo: un registro sin plazo con nombres adentro no es una política de conservación, es la falta de una. Una excepción: si tu expediente sigue retenido porque una operación tuya sigue viva, las líneas sobre ti se quedan aunque hayan cumplido los 10 años, porque el motivo que las justifica no ha terminado.
Cuando vence el plazo del expediente hacemos dos cosas distintas según el registro. El certificado bancario y los documentos firmados se borran. De tu ficha de proveedor se borran tus datos personales (correo, teléfono, dirección, cédula del representante legal) y la fila queda solo con el RUC y la razón social, porque son la identidad del emisor impresa en facturas que la ley tributaria nos obliga a conservar.
Un plazo vencido no borra nada si el registro todavía hace falta. Mientras una operación siga viva, mientras un impago siga sin resolverse, o mientras una revisión contra listas de sanciones siga abierta, tu expediente se queda, y el reloj no empieza a correr hasta que eso se cierre.
Cómo está funcionando hoy, dicho con precisión. Ya existe un proceso automático que revisa estos plazos todas las noches. Hoy solo reporta lo que correspondería borrar y no borra nada: queremos revisar esos números antes de encender el borrado, porque un borrado no se puede deshacer. Hasta que lo encendamos, borramos cuando tú lo pides y cuando revisamos la base a mano. Cuando el borrado automático quede encendido, actualizaremos esta frase, porque decirte que ya borramos solos cuando todavía no lo hacemos sería exactamente la clase de afirmación falsa que este aviso existe para evitar.
5. Con quién compartimos, y dónde están alojados tus datos
No vendemos datos personales. No los cedemos con fines publicitarios. Los únicos terceros que tocan tus datos son proveedores que trabajan para nosotros, bajo contrato y solo con nuestras instrucciones, más las autoridades cuando la ley lo exige.
| Quién | Para qué | Qué recibe | Dónde está |
|---|---|---|---|
| Fly.io | Aloja la aplicación y la base de datos | Todo lo que guardamos | Estados Unidos (Virginia) |
| Postmark | Envía los correos de la aplicación | Tu correo y el contenido del mensaje | Estados Unidos |
| Sentry | Nos avisa cuando algo falla | Reportes técnicos de error. Está configurado para no enviar datos personales ni bancarios. | Fuera del Ecuador |
| SRI | Nos confirma que una factura existe y está autorizada | La clave de acceso de la factura, nada sobre quién pregunta | Ecuador |
| UAFE | Reporte mensual obligatorio de operaciones | Datos de la operación, del proveedor y del pagador | Ecuador |
Tus datos salen del Ecuador
Es la consecuencia directa de la tabla anterior y queremos que quede dicha en voz alta: nuestros servidores y nuestra base de datos están en Estados Unidos, y el servicio que envía nuestros correos también. Eso incluye todo: tu correo, tu cédula si nos la diste, el certificado bancario, los documentos firmados.
Bajo la ley ecuatoriana, un proveedor que solo procesa datos siguiendo nuestras instrucciones se considera un encargado del tratamiento y no un tercero al que le cedemos datos (LOPDP art. 34). Aun así, la información está físicamente fuera del país, y por eso te lo decimos. Nuestro compromiso es exigir por contrato a cada proveedor el mismo nivel de protección que nos exige a nosotros la ley ecuatoriana, y no usar ninguno que no lo acepte.
Listas de sanciones
Para revisar si una persona o empresa aparece en listas internacionales de sanciones, descargamos las listas públicas de la OFAC (Estados Unidos) y del Consejo de Seguridad de la ONU a nuestra propia base y comparamos aquí dentro. No enviamos tu nombre ni el de nadie a ningún servicio externo de verificación. La comparación es local.
6. Decisiones automáticas
La ley (art. 12.17 y art. 20) nos obliga a decirte si tomamos decisiones sobre ti de forma automática. Sí lo hacemos, en parte, y así funciona.
El sistema evalúa solo cada factura contra dieciséis reglas fijas antes de que podamos hacerte una oferta. Antes esta página listaba siete. Las que faltaban eran precisamente las que deciden algo sobre una persona, y por eso están todas abajo. Si alguna regla falla, el sistema lo indica y no deja continuar.
Sobre la factura y la operación: que esté autorizada por el SRI, que no esté anulada, que el comprador haya aceptado la factura comercial negociable, que no la hayamos financiado ya, que no tenga más de 90 días, que supere un monto mínimo, y que no supere nuestros límites de concentración por pagador ni por proveedor.
Sobre las personas involucradas: que la factura identifique a quien debe pagarla; que esa persona esté identificada con RUC; que no tenga una coincidencia abierta contra listas de sanciones; que ese pagador esté dentro de nuestra regla de pagadores, que es una decisión de crédito que toma una persona de nuestro equipo y que puede bloquear la operación; y cuatro reglas de partes relacionadas, que comparan identificaciones para detectar que proveedor y comprador son la misma persona o empresa, que el representante legal del proveedor es el comprador, que el asesor que refirió al proveedor es el propio proveedor o su representante legal, o que nuestro equipo declaró que proveedor y comprador son partes relacionadas.
Cuatro cosas que conviene que sepas:
- Sí calculamos un puntaje, y sí clasificamos. Antes esta página decía lo contrario y era falso. Cuando revisamos un nombre contra las listas de sanciones, el sistema calcula un número entre 0 y 1 que mide cuánto se parece ese nombre al de la lista, y lo guarda. Ese número no dice nada sobre tu conducta ni sobre tu solvencia: solo mide parecido entre dos textos. Si queda por debajo de 0.85 quedas descartado automáticamente y nadie lo revisa; si queda igual o por encima, el sistema bloquea y obliga a que una persona lo revise. Puedes ver ese número: viene en la copia de tus datos que te entregamos.
- A los pagadores los clasificamos. Cada empresa que debe pagar una factura queda como aceptada, en evaluación o no aceptada. Esa decisión la toma una persona de nuestro equipo, no un programa, y queda escrita con su motivo. Si queda como no aceptada, no podemos comprar facturas contra ella.
- A los asesores los clasificamos por su comportamiento, y eso sí es automático. Un contador o asesor registrado tiene un nivel (inicial, establecido o principal) que determina qué comisión gana. El sistema cuenta cuántos de sus clientes referidos llegaron a tener una operación financiada y lo sube de nivel solo, sin que intervenga nadie, cada vez que se cierra una operación. También le mostramos cuánto habría ganado en el nivel siguiente con su propia actividad de los últimos doce meses. Esto no afecta en nada el precio de un proveedor. Si eres asesor y no estás de acuerdo con tu nivel, escríbenos.
- Ninguna oferta se emite sola. Las reglas dicen si una factura puede pasar a ser evaluada. La oferta la crea una persona.
Lo que no hacemos: no tenemos ningún modelo que prediga tu comportamiento, no compramos ni consultamos burós de crédito, no te asignamos una calificación de riesgo, y no usamos nada de esto para publicidad.
Si una decisión automática te afecta, tienes derecho a pedirnos una explicación escrita, a saber qué datos usamos y de dónde salieron, a presentar tus observaciones y a impugnarla. Escríbenos a privacidad@adelantodirecto.com y te respondemos con el detalle.
7. Tus derechos
Sobre tus propios datos personales puedes pedirnos, gratis y sin dar explicaciones:
- Acceso: saber qué tenemos sobre ti y recibir una copia.
- Rectificación y actualización: corregir lo que esté mal o incompleto.
- Eliminación: que borremos tus datos, salvo lo que la ley nos obliga a conservar.
- Oposición: que dejemos de usarlos, incluida cualquier comunicación comercial.
- Suspensión del tratamiento: que los congelemos mientras revisamos algo que discutes.
- Portabilidad: recibir tus datos en un archivo que otro proveedor pueda leer.
- No ser objeto de decisiones automáticas: lo que explica la sección 6.
Para ejercer cualquiera de ellos escribe a privacidad@adelantodirecto.com desde el correo con el que nos conociste, o dinos cuál es. Tenemos quince días para responder, que es el plazo que fija la ley. Si necesitamos comprobar que eres tú, te lo pediremos y te explicaremos por qué.
Sobre las copias de seguridad. Cuando borramos tus datos, salen de inmediato del sistema en vivo, que es el único desde el que trabajamos. Pero la base de datos se respalda todos los días y esos respaldos se guardan treinta días, así que durante ese tiempo tus datos siguen existiendo dentro de una copia cifrada que nadie consulta y que solo se abriría para recuperar el servicio de una falla. No podemos editar un respaldo sin arruinarlo. Lo que sí hacemos: si alguna vez restauramos uno, volvemos a aplicar encima los borrados pendientes antes de que el sistema vuelva a estar en línea. Pasados los treinta días la copia se destruye sola y ahí desaparece del todo.
Una aclaración honesta sobre el alcance. El derecho de acceso lo resolvemos entero: la copia que te entregamos incluye todo lo que tenemos sobre ti, en un archivo JSON que otro sistema puede leer, y cubre también el expediente de proveedor o de asesor, tu cuenta de acceso, el certificado bancario, los documentos que firmaste y el resultado de las revisiones contra listas de sanciones. Alcanza incluso a lo que no podemos borrar.
La eliminación es más limitada, y no por decisión nuestra. Borramos todo lo que la ley permite borrar. Si ya te desembolsamos dinero contra una factura, conservamos el expediente de esa operación, el certificado bancario con el que te pagamos, los documentos que firmaste y las revisiones de prevención de lavado, porque la normativa tributaria, societaria y de prevención de lavado nos obliga a hacerlo y porque son la prueba de una operación que sigue viva. Lo mismo pasa con un asesor que ya cobró comisiones: es un registro contable.
Cuando eso ocurra, te diremos exactamente qué partes conservamos y con qué fundamento legal, no un "no se puede" a secas. Y el resto se borra de todos modos en la misma solicitud: no usamos una parte protegida como excusa para no tocar el resto.
Sobre la rectificación. Corregimos tu correo, tu teléfono, tu dirección, tu nombre y el nombre y la cédula de tu representante legal. Corregir el nombre o la cédula del representante legal devuelve tu verificación de identidad a pendiente, porque la persona que verificamos deja de ser la que dice la ficha. Tres cosas no se corrigen por esta vía y te decimos por qué: el RUC y la razón social de tu empresa vienen impresos en las facturas que el SRI autorizó, así que se arreglan arreglando el documento de origen; el correo con el que inicias sesión se cambia desde tu cuenta, porque antes hay que confirmar que el correo nuevo es tuyo; y las revisiones contra listas de sanciones y los documentos firmados no se reescriben, porque son el registro de algo que pasó y valen como prueba precisamente porque nadie los edita después. Si crees que uno de esos registros está mal, escríbenos y anotamos tu observación junto a él.
La ley también nos obliga a avisar de la corrección a quien le hayamos pasado tus datos. Siendo exactos, casi ninguno de nuestros proveedores tiene una copia aparte que corregir: Fly.io aloja la misma base de datos que acabamos de corregir, Postmark solo entrega correos ya enviados, Sentry está configurado para no recibir datos personales, al SRI solo le mandamos la clave de acceso de una factura, y tu asesor ve tu expediente en vivo. Queda uno solo: la UAFE, que recibe nuestro reporte mensual obligatorio. Un reporte ya presentado no se puede retirar ni enmendar, así que el dato corregido viaja en el reporte del mes siguiente. Eso es todo lo que "avisamos a los destinatarios" puede significar honestamente en nuestro caso, y preferimos decirlo así antes que prometer que podemos retirar un reporte.
Llevamos un registro de las solicitudes. Cada vez que alguien ejerce uno de estos derechos, anotamos qué derecho fue, qué categorías de datos alcanzó, cuántos registros, qué se rechazó y con qué fundamento, y la fecha límite de quince días. Ese registro no lleva tu correo: va bajo el mismo código derivado que explica la sección 2, y nunca guarda el dato nuevo que nos pediste corregir.
8. Retirar tu consentimiento
Donde el permiso fue tu consentimiento, puedes retirarlo cuando quieras, sin justificar nada y sin costo. La ley pide que retirarlo sea tan fácil como fue darlo. Lo diste marcando una casilla en esta misma web, así que se retira aquí mismo, sin cuenta y sin escribirle a nadie:
En la herramienta de seguimiento, además, el botón de olvidar borra el código de tu dispositivo en el acto. Si tienes cuenta de proveedor, el permiso para que tu contador te vea como cliente suyo se activa y se desactiva desde tu portal.
Retirar el consentimiento no es lo mismo que borrar tus datos. Detiene el uso que dependía de tu permiso; lo que guardamos por otra razón legal sigue ahí. Para eso está el derecho de eliminación de la sección 7, y también puedes escribirnos a privacidad@adelantodirecto.com.
Dos consecuencias que la ley señala y que es justo advertir:
- Retirar el consentimiento no vuelve ilegal lo que hicimos antes de que lo retiraras. No tiene efecto hacia atrás.
- No alcanza a lo que no depende de tu consentimiento. Si ya te compramos una factura, no podemos borrar el expediente de esa operación aunque nos lo pidas, porque la normativa tributaria y de prevención de lavado nos obliga a conservarlo.
9. Qué pasa si no nos das los datos, o si están equivocados
En las herramientas gratuitas no pasa nada: puedes usarlas enteras sin darnos un solo dato personal. Lo único que pierdes es que tu seguimiento no queda guardado y que no podemos llamarte con una oferta.
Para una operación real es distinto. Sin RUC, sin la cédula del representante legal y sin el certificado bancario no podemos verificarte ni pagarte, así que no podemos comprar tu factura. No es una preferencia nuestra: es lo que nos exige la normativa de prevención de lavado.
Si nos das datos equivocados, las consecuencias son concretas: una cuenta bancaria mal escrita significa que el dinero no llega o llega a otra persona, y un nombre mal escrito puede hacer que aparezca una coincidencia falsa contra listas de sanciones y que tu operación se detenga mientras alguien la revisa. Avísanos apenas veas un error y lo corregimos.
10. Cómo protegemos los datos
Todo el sitio viaja cifrado. Las contraseñas nunca se guardan tal cual. Cada persona ve únicamente lo suyo: un proveedor no puede ver el expediente de otro, y un contador no ve más que sus propios clientes. Los cambios sensibles, como registrar o cambiar una cuenta bancaria, exigen que una segunda persona los verifique. Los formularios públicos tienen límites de uso para que nadie los convierta en una máquina de spam. Y cada acción importante queda registrada en una bitácora que no se puede modificar.
Si a pesar de todo ocurre una violación de seguridad que afecte tus datos, la ley nos da un plazo de cinco días para avisar a la Superintendencia de Protección de Datos Personales y de tres días para avisarte a ti cuando exista riesgo para tus derechos. Los cumpliremos y te diremos qué pasó, qué datos se vieron afectados y qué hacer.
11. Menores de edad
Este servicio es para empresas y para personas mayores de edad. No lo dirigimos a niñas, niños ni adolescentes, y no recogemos sus datos a propósito. Si crees que tenemos datos de un menor, escríbenos a privacidad@adelantodirecto.com y los eliminamos.
12. Delegado de protección de datos
La ley exige designar un delegado de protección de datos personales a ciertas organizaciones, entre ellas las que realizan actividades financieras. Todavía no hemos designado uno, y estamos evaluando con asesoría legal si nuestra actividad entra en ese supuesto. Cuando lo designemos, publicaremos aquí su nombre y sus datos de contacto, y lo inscribiremos ante la Superintendencia.
Mientras tanto, privacidad@adelantodirecto.com es el canal responsable de estos asuntos y lo atendemos nosotros directamente.
13. Reclamos
Si crees que estamos usando mal tus datos, el primer paso es escribirnos a privacidad@adelantodirecto.com. Queremos saberlo y tenemos quince días para responderte.
Si no te respondemos, o la respuesta no te satisface, puedes reclamar ante la Superintendencia de Protección de Datos Personales, que es la autoridad de control en el Ecuador. Presentar un reclamo ante ella no te cuesta nada y no necesitas nuestro permiso.
14. Cambios a este aviso
Cuando cambiemos algo, cambiaremos la fecha del encabezado. Si el cambio afecta para qué usamos tus datos o con quién los compartimos, te lo avisaremos por correo antes de aplicarlo, y donde el permiso sea tu consentimiento te lo volveremos a pedir.
¿Algo de esto no se entiende, o quieres ejercer un derecho? Escribe a privacidad@adelantodirecto.com.